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En la llamada Sierra Subbética de la provincia de Córdoba, cerca de los municipios de Cabra y Lucena; se encuentra la bella localidad de Baena. El llamado Castillo de Almedina preside este pueblo de callejuelas blancas y casas de paredes encaladas. Con un origen que data de la época íbera, Baena es sobre todo conocida por su estrecha relación con el aceite de Oliva. Y es que sus calles huelen a ella, siendo el olivo como era de esperar la estrella de la flora del lugar. Nosotros hoy te hablamos de este pueblo blanco de la sierra cordobesa, de la historia que puebla sus calles, de los monumentos y lugares que no te puedes perder y de relación de Baena y su famoso aceite de Oliva.

 

BREVE HISTORIA DE BAENA

La llamada Leona de Baena, que se encuentra en el Museo Arqueológico Nacional de Baena nos sirve para presentar un poco la historia de este pueblo. Y es que esta estatua, uno de las más representativas del lugar, señala su origen íbero, al igual que el yacimiento arqueológico de Torreparedones. Tras la presencia de los íberos, Baena pasó a ser ocupada por los romanos. Estos fueron quienes levantaron otro de los grandes iconos del pueblo, el Crismón de Ízcar. Una cruz que puede encontrarse repartidas por multitud de rincones alrededor del pueblo.

Tras los romanos, esta localidad pasó a ser tierra árabe, quienes mandarían levantar el castillo que mencionábamos al inicio. Musulmanes y jesuitas pasaron por un pueblo rico en arquitectura e historia. Precisamente serían los jesuitas quienes en el siglo XVIII llevaron a Baena a su gran esplendor económico gracias a los cultivos de vid y olivar. Cultivos que siguen vigentes a día de hoy y que hacen conocida a esta localidad.

 

QUÉ VER EN BAENA

El Castillo de Baena será lo que más llame nuestra atención desde el principio. Su origen musulmán data del siglo IX y sería posteriormente reformado durante el siglo XV.

La visita a Baena continua con la Iglesia Parroquia de Santa María la Mayor, de la cual destacamos sobre todo su monumental reja y su torre campanario de arquitectura barroca. Seguimos con los templos para dirigirnos a la Iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe que se encuentra en la Plaza de Santo Domingo. Esta iglesia cuenta con su particular leyenda, y es que cuentan que la mencionada Virgen se le apareció a un caballero en la antigüedad. Tanto es así que la Virgen de Guadalupe se convirtió en la patrona del lugar.

El mencionado Museo Histórico y Arqueológico Municipal es otro de los platos fuertes del municipio de Baena, al igual que el Parque Arqueológico de Torreparedones. Este se encuentra a 22 kilómetros del pueblo, pero os aseguramos que merece la pena, ya que en él se conservan construcciones de las distintas culturas que han pasado por Baena. Un poblado prehistórico, un mercado romano y un castillo medieval son solo algunas de las edificaciones que aún pueden visitarse en este importante yacimiento.

 

EL MUSEO DEL OLIVAR Y EL ACEITE

Si alguna vez te topas con Aceites de la Denominación de Origen de Baena que sepas que estos nacieron en este histórico lugar. Esta imponente superficie cuenta con dos plantas que se encuentran ocupadas con una gran diversidad de piezas a través de las cuales podremos aprender el proceso a través del cual se obtenía este famoso aceite.

Un molino, una termobatidora, una prensa hidráulica o una gran bodega con depósitos metálicos son algunas de las cosas que cosas que encontraremos en esta institución que cuenta también con su propia biblioteca y un oleotaller. En este último podremos aprender entre cosas el uso del aceite como fuente de energía eléctrica o sus bondades dietéticas. Todo ello en un ambiente didáctico embriagado por el olor de la milenaria cultura del aceite de Oliva de Baena.