Historia de Córdoba
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La ciudad de Córdoba alberga hoy en día multitud de monumentos y patrimonio propio de otras épocas. Esto la ha hecho consolidarse como uno de los destinos turísticos más importantes del país. De igual importancia – aunque no turística – fue en el pasado, pues con el paso de los siglos, este territorio ha sido parte y localización de reinos de diversas civilizaciones. Conocer la historia de Córdoba es importante para entender cómo la ciudad ha llegado a ser el emblema que es hoy día.

 

Periodo prerromano

Se estima que fue hacia el siglo V a.C. cuando los primeros poblados comenzaron a poblar la zona. Hacia el periodo tartesio antiguo se conoce un núcleo que, con el aumento de la importancia del comercio de cobre y plata, fue expandiéndose.

Por aquel entonces, los cartagineses comenzaron su ascenso por el río Betis, forma de conquistar territorios ricos y estratégicos. Así, esta zona de la actual Córdoba comenzó a recibir influencias de otro pueblo, que determinó el territorio de Karduba.

 

Periodo romano

En el siglo II a.C. se asentó el Imperio Romano en la zona. Concretamente en el año 169 a.C. el cónsul Marco Claudio fundó Corduba. Hacia el 113 a.C. ya existe un foro romano que poco a poco se va expandiendo y monumentalizando. Se forman casas, caminos y hacia el 80 a.C. hasta monedas.

En el año 46 a.C. se le concede al territorio el estatuto colonial y, desde entonces, pasa a denominarse Corduba Colonia Patricia. Años más tarde y tras numerosas revueltas entre Cesarianos y Pompeyanos, Julio César la asedió y destruyó. No obstante, en el año 43 a.C. la ciudad se recuperó hasta el punto de recuperar su importancia y convertirse en la capital de la Hispania Ulterior.

Ya en la época imperial romana, la ciudad continúa siendo capital del territorio y, a partir del 25 a.C. el territorio se expande y empiezan a construirse teatros, acueductos, casas, vías, fuentes y hasta el templo de Marte –del que actualmente quedan restos en la ciudad. A partir de entonces y mientras duró el Imperio Romano, la ciudad vivió épocas de brillantez económica y muchísima notoriedad.

Templo Romano Córdoba

Periodo visigodo

Tras la caída del imperio, Corduba, así como Híspalis (Sevilla) se siguieron rigiendo por instituciones y leyes romanas. No obstante, los visigodos tomaron la ciudad hasta que Justiniano I de Bizancio se la arrebata.

Durante los siguientes 15 años se suceden las guerras entre bizantinos y visigodos por el territorio, que pasa a ser de unos y otros cada poco tiempo. Esto puede apreciarse en los vestigios bizantinos existentes actualmente en la ciudad.

Tras numerosas revueltas del pueblo cuando los visigodos tomaban Córdoba hizo que mucha población se mudase a ciudades como Híspalis.

 

Periodo musulmán

Ya en el 716 los musulmanes conquistan el territorio y la actual ciudad se convierte en capital de provincia del Califato de Damasco. Sin embargo, en el 756 surge el Emirato Independiente de Córdoba, por lo que la ciudad vuelve a ser clave en la historia de una civilización.

Continúa su apogeo hasta que en el 929 se convierte en el Califato que dirigían los Omeya. Hacia el año 1000 la ciudad alcanza una importancia mundial por ser una de las más pobladas y relevantes, la capital del al-Ándalus. Fue en ese entonces cuando se construyó la Mezquita y se edificó la Medina Azahara.

Mezquita musulmana. Historia de Córdoba

No obstante, cuando los almohades entran en el territorio, la ciudad pierde la capital en testigo de Sevilla, momento en que comienza la decadencia del territorio.

 

Con todo, la historia de Córdoba continua y vuelve a convertirse en un territorio de suma importancia hasta convertirse en lo que es actualmente. Para seguir leyendo sobre la historia de la ciudad, te recomendamos que accedas a Historia de Córdoba II.